La revista de la Sociedad Española
de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial.
Vol 63 | Nº11 de abril de 2025

Espesor y calidad ósea de la cresta infracigomática según el biotipo facial.

Recibido
14 de enero de 2025
Aceptado
28 de enero de 2025
  • 1. Estudiante de 5 año del Programa de Odontología de la Universidad del Valle – Cali, Colombia.

  • 2. Estudiante de 5 año del Programa de Odontología de la Universidad del Valle – Cali, Colombia.

  • 3. Odontólogo, Msc en Epidemiologia; Profesor Programa de Odontología de la Universidad del Valle – Cali, Colombia.

  • 4. Odontólogo, Ortodoncista, Msc en Ciencias Odontológicas; Profesor Programa de Especialidad en Ortodoncia de la Universidad del Valle – Cali, Colombia.

Correspondencia:

| Email: santiago.herrera@correounivalle.edu.co

Resumen

Pacientes con maloclusión clase II representan una parte significativa de las consultas. Enfoques de ortodoncia contemporáneos buscan reducir limitaciones de tratamiento, utilizando Dispositivos de Anclaje Temporal (TAD) para mejorar la cooperación del paciente y la efectividad del tratamiento compensatorio. Los TAD son utilizados en la Cresta Infracigomática (CI) para distalizar y compensar maloclusiones clase II. No hay evidencia que correlacione las relaciones esqueléticas verticales y sagitales con la calidad y grosor de la CI.

Materiales y métodos: Se evaluaron 100 imágenes de Tomografías Computarizadas de Haz Cónico (CBCT). Las variables para examinar fueron grosor total de la CI, grosor cortical, ángulo de inserción, densidad ósea, clasificación sagital y vertical. Se logró una concordancia inter e intra observador. El análisis estadístico incluyó medidas descriptivas, pruebas de distribución de datos, pruebas de concordancia y contrastes de distribuciones por sexo y biotipo facial. El nivel de confianza fue del 95%, y el nivel de significancia fue del 5%.

Resultados: El estudio reveló prevalencia de normocéfalos (52%) y patrones sagitales Clase I (51%). Los coeficientes de concordancia indicaron consistencia moderada a alta en las mediciones de CI. No hubo diferencias significativas entre biotipos faciales, excepto el grosor cortical a 70º.

Conclusiones: Clasificar a los pacientes según biotipos faciales y relaciones sagitales es crucial para prevenir riesgos y efectos negativos al utilizar TAD. Se observó una tendencia a menor grosor cortical en pacientes dolicofaciales, especialmente a 70º, lo que podría requerir una evaluación más profunda en estudios futuros con muestras similares.

Palabras clave: Ortodoncia, densidad ósea, tomografía computarizada de haz cónico, anomalía maxilofaciales.

Abstract

Patients with class II malocclusion represent a significant portion of consultations. Contemporary approaches imply reduce these limitations, using Temporary Anchorage Devices (TADs) to improve the effectiveness of compensatory treatment and doesn’t depends on patient cooperation. TADs are used in areas such as the Infrazygomatic Crest (IC) to distalize and compensate class II malocclusions. However, there is no scientific evidence that correlates the different vertical and sagittal skeletal relationships with the quality and thickness of the IC.

Materials and methods: Cone Beam Computer Tomography (CBCT) images of 100 patients with indication for orthodontic treatment in a private clinic in Cali were evaluated. The variables to examine were total IC thickness, cortical thickness, insertion angle, bone density, sagittal and vertical classification. Inter- and intra-observer concordance was achieved. The statistical analysis included descriptive measures, data distribution tests, concordance tests and contrasts of distributions by sex and facial biotype. The confidence level was 95%, and the significance level was 5%.

Results: The study revealed prevalence of normocephalus (52%) and Class I sagittal patterns (51%). Concordance coefficients indicated moderate to high consistency in IC measurements. No significant differences were found between facial biotypes in various measurements, except in cortical thickness at 70º, where there were significant differences.

Conclusions: Classifying patients according to facial biotypes and sagittal relationships is crucial to prevent risks and negative effects when using TAD. A trend towards lower cortical thickness was observed in dolichofacial patients, especially at 70º, which could require a more in-depth evaluation in future studies with similar samples.

Key words: Orthodontics, Bone Density, Cone-beam computed tomography, maxillofacial abnormalities.

  • Artículo original
  • Materiales y métodos
  • Resultados
  • Discusión
  • Conclusiones
  • Recomendaciones
Introducción

En la actualidad las demandas de los tratamientos en el área de ortodoncia van en aumento y cada vez se requiere en la práctica clínica un mayor conocimiento, control y manejo de los diferentes tipos de anclaje para obtener buenos resultados. Los estudios diagnósticos son una ayuda fundamental para la planificación y prevención de posibles complicaciones durante el tratamiento.

Los pacientes con maloclusión clase II representan un gran porcentaje en la consulta ortodóncica. Entre las características físicas y dentales de la clase ll División 1 se encuentra dientes superiores vestibularizados e incompetencia labial pudiendo estar asociada con mordidas abiertas o profundas, donde el maxilar superior suele estar adelantado y la mandíbula retruída. Por tal motivo, es común encontrar en dichos pacientes un perfil facial convexo que genera inconformidad estética, asociado al motivo de consulta principal(1).

Los tratamientos de las maloclusiones de clase II pueden tener un abordaje ortopédico, ortodoncia correctiva de compensación o tratamientos orto-quirúrgicos, dependiendo de la severidad de la maloclusión y de la edad del paciente (2)(3). Tradicionalmente el abordaje de tratamiento de ortodoncia compensatoria ha utilizado diferentes dispositivos adicionales a la aparatología fija tipo brackets; como lo son los arcos extraorales, elásticos intermaxilares, arco transpalatino, botón de Nance, arco lingual, anclaje segmentado de varios dientes, entre otros; ésto con el fin de lograr el movimiento dental deseado y corregir la mesoclusión de los cuadrantes superiores con respecto a los inferiores. A pesar de ello, éstos métodos adicionales pueden presentar limitaciones como necesidad de la cooperación del paciente, diseños poco prácticos, antiestéticos y limitaciones en la higiene bucodental(1).

En la ortodoncia con enfoques contemporáneos se busca que dichas limitaciones sean reducidas al máximo; mejorar la higiene oral, uso de aditamentos con cooperación del paciente, dispositivos cada vez menos incómodos y mayor efectividad de los tratamiento compensatorios. Por tal razón se han empleado los Dispositivos de Anclaje Temporal (TAD) como herramienta para suplir dichas necesidades biomecánicas y de cooperación del paciente(4)(5).

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